martes, 26 de noviembre de 2013

Pues no... no soy como Supernanny

 
Creo que una de las cosas que más escucho cuando hablo sobre mi manera de trabajar es la frase "¡Ay, cómo La Supernanny!". Respiro y trago saliva. Es complicado contestar a eso sin resultar desagradable, máxime cuando la persona de enfrente realiza una afirmación con el objetivo de darte a entender, con toda la buena intención del mundo, que captó el concepto. Ojalá lo que yo hago fuese tan sencillo de entender como lo que hace Supernanny, señora contra la cual no tengo nada en lo que a lo personal se refiere, pero a la cual no aspiro a parecerme profesionalmente ni tan siquiera de lejos. Y no es que "lo que yo hago" rebose misticismo por los cuatro costados. Es más: reconozco haber sufrido absoluta fascinación por las técnicas de modificación de conducta en mi época universitaria. Simplemente... es que por suerte un día la vida me hizo madre...y comprobé desde el sentimiento que UN NIÑO NO ES UNA PALOMA.
 
Luego llegaron los grupos de padres y madres, las charlas largas y tendidas, las lágrimas en el rabillo del ojo y las preocupaciones compartidas por tantas y tantas personas... y encontré en mil rostros diferentes la misma sensación de desconcierto, el mismo profundo anhelo por dar lo mejor de sí mism@... y las mismas limitaciones emocionales, esas que casi tod@s compartimos y que dificultan sorprendentemente algo tan natural como debiera ser la crianza. Supernanny no sabe de esto. O prefiere no entrar en esto... Supernanny se queda corta.
 
Y nunca he reflexionado esto en voz alta, o al menos de manera pública, a pesar de que en el "tú a tú" tengo por costumbre explicar que una cosa es trabajar a domicilio (como a mí me gusta hacer) y otra cosa es parecerme a esa señora. Los electricistas también trabajan a domicilio, oiga... y algun@s fisioterapeutas, y el chico que reparte las pizzas... ¿determina una labor su emplazamiento o aquello en lo que la misma consista?
 
Mi perspectiva, mi modo de enfocar las cosas es la de la crianza respetuosa/con apego. Respeto hacia los niños/as y sus necesidades, por supuesto, pero también hacia las que padres y madres sienten, y sufren y, ante las cuales, por un motivo u otro, muchas veces se mira hacia otro lado y no se busca respuesta. Y pienso y hago lo mismo en tu casa, que sentada delante de un café, que tras la mesa de un despacho. Además, por si sirve de algo para seguir marcando diferencias desde lo absurdo... jamás me veréis llegar en traje de chaqueta... jejejeje.
 
Podría contaros más, pero en lo que a mí me atañe, ya está todo dicho. Os enlazo a continuación un estupendo post de Edúkame, donde podréis entender un poquito más por qué ni quiero ser, ni acostumbro a ver a esta señora.
 
 

martes, 29 de octubre de 2013

Claves para elegir un buen juguete

 
Más del 50% de los juguetes que tiene tu hij@ en su cuarto no sirven para nada. Ni los que tiene el tuyo, ni los que tiene el mío, seamos sinceros. Y sin embargo, ahora que se aproxima el momento de redactar la carta a Sus Majestades de Oriente, ya estamos tod@s pensando en qué más pedir para satisfacer "supuestas necesidades supuestamente no resueltas": los catálogos comienzan a llenar los buzones, la publicidad su habitual bombardeo... los peques lo quieren todo y sus papis y mamis, por qué no reconocerlo, también.
Pero luego pasa lo que pasa: la ansiada mañana llega, los paquetes más que abrirse se devoran, dos primeros días alucinantes... y a la estantería o al baúl junto a los otros: muñecas, coches, ordenadores infantiles, artilugios varios (siempre último modelo). !Este niñ@ no valora nada, se aburre enseguida! - escucho a menudo.
"Quizás se lo estemos poniendo todo demasiado fácil" es el argumento más habitual que viene a sustentar la idea de que "no valoran nada" porque tienen de todo. Puede que así sea. Puede que no. Lo que llevo un poco mal, lo reconozco, es esa tendencia a culpar al niño/a de algo que normalmente es responsabilidad del adulto, pero que éste no quiere asumir. Acusar a niños de 2, 5 o 7 años por su falta de ética de consumo y responsabilidad social suena a chiste, sobre todo cuando en muchos adultos estos valores brillan por su ausencia. Quizás merezca más la pena pensar qué podemos estar haciendo "no del todo bien" para tener las habitaciones en modo "overbooking" y cada vez a más niñ@s mortalmente aburrid@s.
 

 

EN QUÉ PENSAR A LA HORA DE ELEGIR UN BUEN JUGUETE

 
 
- El 90% del juguete, es la niña o el niño que de él hace uso:
 
Nuestro pensamiento adultocéntrico nos lleva a valorar en un juguete aspectos tecnológicos, estéticos y comerciales (por ejemplo, marca) que para un niño/a pequeño carecen de valor. Sin embargo:
 
a) Cuanto más haga el juguete por el niño, menos hará el niño, es decir: más inútil será el primero. Un juguete al que le falta hacerte la cena no deja al niño jugar. Es lógico que se quede aparcado en un rincón a la primera de cambio. Si sólo permite un modo de juego correcto, si no deja "sacar los pies del plato" (que es en definitiva lo que uno debe hacer cuando juega: innovar, experimentar, crear), será muy chulo, pero poco más.
 
b) Cuando más condicione nombre o marca, más oportunidades de juego espontáneo y no estructurado se pierden: es indudable que a todos los niños les gustan los personajes de sus series favoritas y son los que habitualmente piden para jugar. Pero las posibilidades de creación y espontaneidad que ofrece la famosa muñeca sirenita son bastante inferiores a las de otra muñeca de "marca blanca" y sin rol predeterminado. Con la segunda un niño o niña puede crear desde 0. Con la primera parte de la creación viene con frecuencia condicionada.
 
AVISO: Aspirar a que nuestro niños/as prescindan de sus personajes favoritos es una gran utopía. Pero siempre es posible cuidar la variedad de opciones que ofrecemos. Los adultos sabemos que si alguien puede sacar una nave espacial de una simple caja de cartón, ése es un niño/a. No les subestimemos ni apoyemos por sistema la pérdida de semejante tesoro.
 
 
- El juguete es para el peque, no para tí:
 
Tod@s hemos crecido con anhelos incumplidos, para qué lo vamos a negar. Esa pista de carreras o el proyector de cine de moda, la casita de los muñecos de la tele o el perrito que anda, ladra, hace pis y da la pata. A todos los padres y madres nos sale de dentro esa tendencia a "darle a nuestros decendientes aquello de lo que carecimos". Pero seamos honestos con nosotros mismos. Hay NECESIDADES y "necesidades". Proyectar nuestros sueños incumplidos en nuestros hijos puede llevarnos a generar falsas urgencias que a la larga dificultan una parte importante de su desarrollo como personas: saber quiénes son, qué desean y cuánto lo desean, anhelarlo, luchar por ello, celebrar éxitos y superar "derrotas" (o más bien, incorporar aprendizajes). Dejando todas estos estos argumentos tan profundos e importantes a un lado, hagamos otro planteamiento más concreto y "palpable": Si al abrir el paquete el que chilla de ilusión eres tú, asume que tu hijo puede disfrutar contigo (y en ese caso, llevará "de rebote" el mejor de los regalos, que es tu compañía), pero no te mosquees si no lo alucina en colores. Quizás sus anhelos o necesidades actuales van por otros derroteros.
 
- El tiempo es oro.
 
Jugar es el trabajo de nuestros niños/as, y eso es algo que los adultos normalmente no comprendemos. Gracias al juego se adentran en el funcionamiento del mundo: sensorial, emocional, social. Jugando exploran, simulan roles, aprenden a resolver conflictos, experimentan lo posible y lo imposible. Una niña jugando es una pequeña científica con capacidad suficiente como para realizar por sí sola (o con un LIGERO apoyo) muchos de los grandes descubrimientos que nos atribuimos como especie: la fuerza de la gravedad, el uso de la rueda, el poder del diálogo en la resolución de conflictos, la variedad de colores que pueden surgir combinando tan sólo los primarios... Gracias al juego también desarrollan las capacidades y habilidades que les acompañarán durante su vida adulta: motricidad fina, gruesa, pensamiento lógico-matemático, habilidades sociales, aptitudes verbales y lectoescritoras... Puede que en toda nuestra vida no realicemos una tarea ni tan variada ni tan completa. Y sin embargo, aquellos que pasamos más de 8 horas diarias trabajando a veces en cosas que ni nos motivan ni nos dan para vivir como quisiéramos, acortamos el tiempo de juego libre de un niño/a a la mínima expresión, relegándolo a la posición de "aquello que se hace cuándo no hay otra cosa que hacer" (hoy por hoy y con estas agendas, nunca).
 
"Se pasa el día jugando" es un reproche adulto de lo más habitual. Pero es que ni saben ni deben hacer otra cosa que ver y vivir la vida como un juego. Y para colmo, con frecuencia ni tan siquiera esto es cierto: es comenzar una actividad, persistir en ella más de diez minutos, y al que hace once el adulto impaciente comienza a resoplar o suelta un "Ea, ya has jugado!!! Ahora vamos a...". Pero por favor... !ASÍ NO HAY QUIEN TRABAJE!. Se repite con frecuencia la frase de "qué pena que tras los Reyes sólo tengan un día para jugar" y lo que verdaderamente da pena es que sea casi el único día en que les permitiremos hacerlo.
 
 
- Cantidad y variedad, totalmente indispensables.
 
Los niños tienen que tener juguetes. Bueno no. Más bien los niños tienen el DERECHO A JUGAR. Y ya hemos visto que, además de un derecho, es casi una obligación. Sobre si hacerlo con o sin juguetes ya podríamos hablar más, porque de casi todo y con casi todo se puede montar un juego tanto o más divertido y provechoso que el comercial. Pero asumiendo que en nuestra cultura este tipo de función la asumen por lo general los juguetes, a la hora de seleccionarlos es importante que:
a) Tengan suficientes: no existe un número exacto y no es bueno sobrecargar, porque se saturan y casi siempre usan los mismos obviando otros que "por formar parte del decorado" quedan relegados a un segundo o tercer plano cuando quizás tienen mucho que aportar (es mejor ir rotando los que tenemos en casa que presentarlos todos a la vez precisamente por este mismo motivo). Pero, por muy imaginativo que sea nuestro hijo/a, con un par de juguetes y sin ninguna otra opción tampoco se va a ninguna parte. ¿Cantidad? La justa para ofrecer una variedad de experiencias y animar a su uso y exploración. Si parece que tu hijo "no se entretiene con nada" (argumento que me plantean con frecuencia las mamis y papis de los más peques), en vez de dejar de ofrecerle juguetes, prueba a revisar los que tiene y si estos satisfacen sus necesidades: quizás la clave sea una buena elección y no precisamente la cantidad.
b) Sean variados: Con la cantidad de aspectos que se pueden potenciar con los juguetes, asegurarnos de ofrecer materiales que abarquen las diversas áreas del desarrollo y se ajusten a las inquietudes que en cada etapa nuestros chic@s puedan presentar, es la mejor manera de garantizar su uso.
c) Los tengan cuando sean necesarios:
Puesto que son instrumentos de trabajo, no soy de la opinión de ofrecer juguetes a los niños tan sólo en fechas señaladas. Las cosas que realmente como educadores consideremos necesarias es adecuado proporcionárselas cuando lo consideremos oportuno. En este apartado hay opiniones para todos los gustos, pero creo que es importante diferenciar entre "grandes adquisiones" o "lujos" y elementos necesarios. No entraré en los chantajes y amenazas pre-navidad, eso lo dejaremos para más adelante.
 
 
- El juguete, un espejo del mundo.
 
Precisamente porque gracias a él conocerán el mundo en el que viven y desarrollaran sus primeras habilidades y valores, es muy importante ser críticos con el material que les ofrecemos. Esto no pasa necesariamente por obviar nada, pero sí por saber qué mensaje aprenden nuestros hijos cuando lo adquirimos y/o juegan con él y decidir si estamos dispuestos a ofrecérselo o no. En este apartado juegan un papel muy importante la coeducación, la violencia, la conciencia medioambiental o de consumo... Por poner tan sólo unos ejemplos, ¿defendemos nosotros, como adultos, el consumo en cantidad o de calidad? ¿creemos en la igualdad entre hombres y mujeres? ¿nos preocupa la crisis nacional y apoyamos la recuperación del pequeño comercio?¿En qué medida los juguetes que adquirimos y cómo los adquirimos transmiten estas enseñanzas a nuestros hijos?
 
 
- Nothing compares to you.
Así reza la canción y así la canto. Si tu hija tiene una habitación de princesa Disney digna de un catálogo de interiorismo y aún así se pasa la tarde jugando en el salón "a tu vera" y ni con la megapiscina de bolas consigues que pase tu hijo pase un rato en su cuarto (salvo que le visite algún amigo), siéntete afortunad@... y aprovecha mientras puedas. Creo que una de las consultas que más frecuentemente atiendo es el famoso "aún no juega sólo" y como madre que soy no puedo evitar verme en unos años, vernos a tod@s, perisiguiendo a nuestros adolescentes y adultos jóvenes por cada esquina: a ver si logramos arrancarles un beso o "juegan un ratito con nosotros". Precisamente por ser el trabajo de un niño, es el del juego el lenguaje que mejor hablan a cortas edades. Complicidad, conocimiento y sincronías mutuos como los que se alcanza en un momento de juego real con tu hij@ (cuando los adultos conseguimos realmente jugar y obviamos whatsapp, portátil, tele y palomas mensajeras varias) son de un valor incalculable. Redúcele "las chascas" del dormitorio a la mitad y  pasa el doble de tiempo con él. Verás como ambos ganáis con el cambio.
 
 
- El dinero no da la felicidad...
 
... y nadie dijo que fuesen necesarias grandes inversiones para pasar un rato de lo más entretenido y productivo. Ya hablé un poco de esto aquí, pero no me cansaré de repetirlo (como mucho, vosotr@s os cansaréis de leerlo). Reutilizar, reinventar, reciclar... pueden ofrecernos soluciones originales y a veces incluso más funcionales que buscar en una tienda algo que ya existe (y a lo mejor ni siquiera es lo que buscábamos). Desarrollan la creatividad, favorecen el pensamiento alternativo y además !transmiten valores! ¿Se puede pedir algo más? (quizás sí... tener tanta inventiva como tienen nuestros peques... jejejeje).
 
 
- Puede que a tí no te sirva... pero quizás a otr@ sí:
 
Si has llegado a estas alturas del post, puede que te atrevas a considerar si todo lo que almacenáis ahora mismo en la "leonera" infanto-juvenil es realmente necesario. Si no es así... !no lo tires! Como el movimiento se demuestra andando, la venta, el trueque y la donación son tres alternativas que seguro os resultarán muchísimo más enriquecedoras que el deshaceros sin más de algo que, posiblemente, pueda resultar de utilidad para otras personas. Aprender a deshacernos de las cosas, a fluir, a no anclarnos en lo material y a renovarnos es algo muy complicado, máxime cuando se nos educa en la posesión y en el "eres lo que tienes". Pero ¿y si salimos de nuestra zona de confort y exploramos otras posibilidades? ¿Y si lo que necesitamos no tiene que ser necesariamente nuevo y vendiendo o adquiriendo de segunda mano ahorramos al tiempo que prolongamos la vida útil de un objeto? Y aún mejor... ¿y si prescindimos del "poderoso caballero" y trocamos, explorando los horizontes del valor subjetivo de las cosas? ¿No sería estupendo que nuestros peques crecieran sabiendo que si algo ya no nos sirve no hace falta esclavizarse a él sino que puede dejarse ir hacia otras personas que puedan necesitarlo? ¿Y si además de trocar, consideramos el donar porque no todo en esta vida tiene por qué hacerse esperando recibir algo a cambio?
 
Quizás del juego infantil no sólo puedan aprender los propios niños/as...
 
 
Espero que el megapost de hoy os haya resultado de interés o ayudado a reflexionar: si es así y pensáis que a otras personas también pueden interesarles, por favor, compartid. Y si tenéis cositas que aportar, bienvenidas sean. Así, entre tod@s, poco a poco lo iremos haciendo mucho mejor. Esa es la idea, ¿no? ;)

jueves, 12 de septiembre de 2013

Amar sin medida


Si hay algo que, a pesar de los años de trabajo nunca deja de sorprenderme, es la cantidad de padres y madres (sobre todo madres) que, aún aparentando llevar su vida en general y la educación/relación con sus hijos en particular "totalmente controlada" viven (vivimos) en un continuo torbellino de dudas, conflictos y luchas interiores. No es algo exclusivo de algunas, creo que todas andamos, con nuestros más y nuestros menos, un poco igual. Pero verlo desde fuera, que es cuando casi todo se muestra más evidente y destacado, asombra. Asombra y entristece, por qué no decirlo, porque no hay en la vida experiencia como la de "ser- siendo- madre"... y por H o por B, siempre hay algo que en cierta medida amenaza con enturbiarla.

Hoy quiero hablar de las presiones externas, pero tratando de concretar, porque este tema en relación con la crianza daría para ríos y ríos de tinta. Hoy quiero hablar del "amor sin medida" de una madre, que realmente es así, incondicional e infinito, pero que atemorizadas por lo que se dice por ahí, muchas veces se trata de dosificar. "Es como intentar ponerle puertas al campo", me digo y les digo. Y tratar de ir contra la corriente del corazón siempre trae consecuencias.

"No me gusta tenerle tan pegado a mí porque quiero que sea independiente". Pues claro. Eso es lo que queremos todos. Bueno no, exactamente no, porque, seamos sinceros/as, si por nosotros fuera tendríamos a nuestros niños/as acurricucaditos a nosotros muchos más años de lo que ell@s quieren estar. Pero sabemos que aunque el vínculo exista, poco poco abrirán las alas, emprenderán el vuelo y también deseamos que sea así. Lo que no termino de explicarme es de dónde sacamos la idea de que para que un niño/a sea independiente, confiado y seguro, hay que meterle un empujón a modo de ayuda.

El afecto de nuestros padres, su amor y apoyo incondicional, son las "pilas emocionales" de un individuo durante sus primeros años de vida. Conforme el tiempo transcurre esta influencia se comparte con la de otros elementos (amigos, pareja, etc.) pero en el inicio la fuerza motriz, la energía y la confianza la extraen de nosotros. Nos tiramos por un puente si nos sostiene un buen arnés. Nos lanzamos al vacío si abajo hay un buen colchón. Exploramos el mundo y nos atrevemos con él si, aún sin mirar atrás, sentimos el apoyo incondicional y sin medida de los nuestros. Nuestra autoconfianza se forja a partir de la que ell@s nos ofrecen. Nuestra independencia es posible, siempre que antes nos hayan dejado ser absolutamente dependientes.
 
Madres y padres que se quejan de "niños/as lapa" más por presión social que por otra cosa. "Si por mí fuera, lo tendría todo el día agarrad@ a mí, pero es que temo que se convierta en alguien débil e inseguro". No lo cojas en brazos que se va a acostumbrar. Oblígale a dormir solito, porque si no cualquiera lo saca luego de tu cama...
 
¿Habrá individuo más inseguro y atormentado que aquel que tiene que comprobar constantemente si su arnés en la vida está en esa ocasión o si por el contrario hoy ha decidido abandonarle? Esa ambivalencia en el apego, esa "lucha continua" por acaparar afectos y atenciones, que no deja der ser un lógico mecanismo de supervivencia, es de lo que tanto se nos queja el mundo exterior y que sin embargo sin saberlo fomentamos en nuestros "tira y afloja" con los niños. Si su hijo percibe que usted está deseando que cierre los ojos y parezca dormir para salir pitando del dormitorio creame, señora,le espera la noche más larga de su vida. Pero entiéndalo, no son ganas de fastidiar. Necesita de algo que usted le está racionando, como si estuviésemos en la posguerra de los besos: sólo que el amor es lo único que crece cuando se reparte y digo yo que no queremos enseñar a nuestros hijos que los afectos hay que conseguirlos con sangre, sudor y lágrimas, ¿no?
 
No me cansaré de pedirle a padres y madres casi a diario, con multitud de temas que con frecuencia me plantean, que dejen de luchar contra sus hijos. O al menos que no inicien cruzadas absurdas sobre cómo manipular los cariños, los tiempos, las atenciones. Ninguna persona se malcría por sentirse amado, nada malo se puede aprender al experimentar que puedes contar con los tuyos y, en el fondo, todos los sabemos.
 
Ese ese pellizquito en el estómago, esa penita en el corazón que nos surge cuando tratamos de poner barreras a lo que nuestra naturaleza de madres y padres nos lleva a hacer de forma instintiva. ¿Para qué negarlo? Nuestra parte más animal es la que mejor sabe lo que nos conviene como especie en estos casos. Y lo que diga la vecina... que para la vecina se quede.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Adaptándonos...

Bueno, bueno, bueno... ya estamos otra vez en pleno ojo del huracán, como suele decirse, con Septiembre pisando fuerte, la Vuelta al Cole rozándonos los talones y cierta resaca veraniega.

Para las mamis y papis de Monkey anunciaros que desde el lunes pasado me tenéis de nuevo incorporada a filas, disponible para tutorías, consultas y lo que necesitéis, sólo contactad con dirección o directamente conmigo a través de cualquiera de las opciones que normalmente os ofrezco.

Las sesiones de Escuela de Familias formalmente constituidas comenzarán un poco más adelante, una vez nos haya dado tiempo a tod@s a aclimatarnos al nuevo curso, horarios, etc. No obstante, dado que este es un período un poco singular y como complemento a la sesión que ofrecimos allá por junio del curso pasado, mañana lunes 9 de Septiembre a las 18 horas tendremos una nueva entrega centrada en el Período de Adaptación, manifestaciones y afrontamiento con l@s peques 0-3. Tanto si vuestro hij@ es de los más mayorcitos como si os cabe la duda de cómo se adaptan los bebés al centro educativo, este encuentro es un buen momento para plantear dudas y poner en común experiencias y soluciones de todo tipo.

Espero veros allí... !y poder compartir de paso alguna batallita veraniega, que siempre sienta de maravilla!

jueves, 29 de agosto de 2013

Campamento familiar de magia... toda una experiencia.

 
Aunque con cierto retraso (!cómo podría llamar a este Verano si llevase perfectamente al día mi presencia en Redes!), aprovecho un ratito de tranquilidad para contaros mi particular vivencia del Campamento Familiar de Magia al que tuve la suerte de asistir hace un par de semanas. Será que el aire fresco que estas noches nos acompaña me recuerda a la Sierra, o quizás que mi peque lleva toda la tarde persiguiéndome con la baraja de cartas en la mano y diciéndome eso de "Mira mami!!! Como el mago Jossan!!! Te hago un truco??? Mete un dedo y coge una carta!!!"... jejejeje.
 
  
Cuando desde el Departamento de Actividades de Sevilla Para Niños me plantearon la idea me pareció estupenda. !Vacaciones familiares en plena naturaleza! Lo habitual es escuchar hablar de campamentos para niños. Pero !un campamento para toda la familia!!En el Remolino!!! (me declaro absoluta fan desde haceaños y forever and ever!!!). Y encima haciendo lo que a mi peque más le gusta (magia)! ESO YO NO ME LO PIERDO!!!
 
Y menos mal que no me lo perdí, porque lo que de allí nos llevamos (me llevé) superó con creces mis expectativas: los entresijos de algunos juegos de magia con los que sorprender a amigos y familiares, muchos "!OOOHHHHH!" y "!AHHHHHH!" de asombro ante las ilusiones de nuestro mago particular, carcajadas de las buenas, noches de cielo estrellado e incluso !nuestros propios aplausos!. A ver quién pensaba que en estas cosas sólo disfrutaban los críos. Porque los papis y las mamis enseñábamos poco orgullos@s nuestras recién creadas varitas mágicas y perseguíamos a Jossan por los rincones para las famosas "tutorías". !Vamos, ríase usted de Hogwarts, tiembra Harry Potter!
 
 
 
Y supongo que pesaréis que esto ha pasado de ser un blog profesional a uno personal y yo no he avisado, porque esto parece más una batallita veraniega que otra cosa. Pero aún a riesgo de que pueda parecerlo, no quisiera despedir el verano sin agradecer a tooooooodos los amigos y amigas que hicieron del Campamento Familiar de Magia algo más que una idea y lo convirtieron en una tremenda y enriquecedora experiencia personal y profesional. Porque iniciativas así, como la que han tenido la valentía de poner en marcha Jossan y Dani, nos enseñan lo gratifcante que puede ser el ocio en familia entre familias: el compartir momentos, inquietudes, afinidades y actividades. Padres, madres, hijos e hijas junt@s, revuelt@s y sin revolver. Disfrutando de una sobremesa tranquila entre pintura de dedos o siendo regados como lechugas en pleno huerto con absolutos desconocidos que en pocos días pueden pasar a apreciarse sobremanera.
 
Con respecto a los niños, !pues qué os voy a contar! Verlos concentrados, regadera arriba regadera abajo, dando de comer a los caballos, no saber por dónde andará correteando el peque y aún así respirar tranquila porque seguro seguro que un coche no le pilla... un lujazo, la verdad. Para ellos por poder disfrutarlo y para nosotros como m(p)adres por tener la suerte de presenciarlo.
 
 
  
 
 
 
Me planteaban algunos partcipantes que este tipo de iniciativas eran una buena manera de introducir a chicos y chicas en los campamentos veraniegos. Pues sí. Para que otros años puedan ir solos. Pues también. Para ver cómo se desenvuelve nuestro hijo/a con sus iguales y fomentar que se relacione. Cierto. La verdad es que utilidades le veo muchas. Pero añado yo que hay pocas cosas más enriquecedoras para una familia que el divertirse unida, cooperar para conseguir un objetivo, ponerse al mismo nivel y ser todos un poco niños, aunque sea tan sólo por unos días. Mientras que ensayábamos los trucos (ups! perdón! "juegos") para la actuación final no había padres, ni madres, ni hijos... el barco era el mismo para todos y pude sentir como a todos vino a beneficiar esa perspectiva que pocas veces adoptamos. En ocasiones los roles que desempeñamos nos hacen olvidar quiénes verdaderamente somos.  Es gracias al juego donde p(m)adres y hij@s confluyen y pueden hablar el mismo idioma.
 
 
¿Llevarlo otro año solo? Puede. Pero, para seros sincera, ahora mismo YO LO QUE QUIERO ES VOLVER CON ÉL!!! ;) (¿dónde hay que firmar, dónde hay que firmar? jejeje).



 

 
 
 




martes, 30 de julio de 2013

En la vida todo es tan sencillo...

Complejas teorías, años de estudio y razonamientos sofisticados; para acabar concluyendo que lo que tiene validez y lo que de ningún modo la tiene es nuestro corazón el que mejor lo sabe.
 
 
 
VS
 
 
 
Otro modo de educar es posible.

sábado, 20 de julio de 2013

Pues sí que es posible.


Con nosecuántas entradas pendientes (de esas que te dices "tengo que escribir"  luego, por H o por B, nunca escribes), hoy me siento obligada (de "sentirse en el compromiso moral aquejada de necesidad interna imperiosa", no de "me colocan un arma en la sien y por eso me siento") a saltarme la lista de todas ellas y hablar de algo que, visto desde fuera, quizás no parezca tema para este blog: "Mejor... es posible", la representación de la que, de la mano de "Síndrome Clown", disfrutamos anoche en el Parque Centro de Alcalá de Guadaíra.

La primera vez que escuché hablar de la iniciativa "Pay After Show" fue en el marco del Festival "Circada". La falta de ayudas y medios agudizan el ingenio y el disfrutar de la cultura no debiera ser un privilegio exclusivo de unos pocos, cierto: pero es que los trabajadores/as del gremio artístico tampoco viven del aire, y esta forma de concebir la relación compañía artística/público me pareció interesante. Con lo "achuchao" que está el patio tengo que reconocer que pensé que la gente iría "por el morro": se sentaría, vería el espectáculo y se marcharía silbando de estrangis cuando sintiera que "le pasan la gorra" (o en este caso, la caja). Pues oye, no. Me sorprendió la primera vez que fuí ver que el público pagaba... y comprobar que no había sido un hecho aislado porque én la segunda ocasión... !pagaba también!. Lo que ya no me atreví fue a aventurar la rentabilidad de aquellas actuaciones: me parecía feo preguntar si era calderilla lo que caía o aportaciones reales y, a todas luces, acordes a la calidad del espetáculo ofrecido.

Pero compruebo que, tras "Circada", "Pay After Show" regresa con entidad propia y lo hace de manos de algunos profesionales conocidos por mí y, en mi humilde opinión, grandes, grandes. La última vez que disfruté de "Síndrome Clown" fue en una sala de teatro (no diré cual, no sea que quieran regalarme las entradas... jejejeje) con "La prematura muerte de un viajante" y no pude dejar de recomendarla. Pero es que lo de ayer... lo de ayer... fue tremendo.

Como siempre sucede, el vídeo promocional no hace justicia al espectáculo (o será que yo tengo una visión un poquito crítica de estas cosas y ya he elaborado en mi cabeza mi propio guión de "directora/productora audivisiual frustrada" ;)). Aún así lo comparto con vosotr@s porque todo lo que se pueda decir es poco. Y ahora es cuando viene la pregunta... "¿y esto qué tiene que ver con la psicología, hija?". Porque sí: éste sigue siendo un blog de psicología, aunque muy a mi manera.

Sin ánimo de echar tierra sobre mi propio tejado ni el de mis compañeros/as de profesión, os animo a tod@s l@ que estéis pasando por un momento flojillo de moral, a probar la receta que "Síndrome Clown" ofrece en este espectáculo. Sencilla, evidente, pero muy efectiva como autoayuda en aquellos casos en los que simplemente se ha perdido un poco el norte o las preocupaciones nos sobrepasan.
 

 
 
Ojalá todo pudiese arreglarse en el teatro (tendría la excusa ideal para lanzarme a un escenario... jejeje) o con una conferencia a lo "Emilio Duró" (del que, por cierto, me acordé muchísimo durante la representación). Lógicamente no es así: la ayuda profesional sigue siendo necesaria pero, yo diría que con enfoques como el proponen Práxedes y Víctor, muchas de nuestras "penas, penitas, penas" simplemente no tendrían cabida (tenemos tanta facilidad para ahogarnos en vasos de agua!!!)

Lo único que me queda por saber, es si aquella caja hizo justicia a la calidad del espectáculo que presenciamos, si aquellas risas fueron adecuadamente recompensadas y supimos, como público, valorar el tesoro que supone regresar a casa un poquito más viv@, un poquito más content@ y con una determinación algo diferente.
 
Si tenéis interés en disfrutar de esta pareja artística tan singular, http://www.sindromeclown.com. A partir de Septiembre, podréis encontrar otra vez a "Mejor es posible" en las salas sevillanas.
 
!Muchas risas! :D:D:D:D

miércoles, 17 de julio de 2013

Convertirse en padres...

... no implica dejar de ser personas y, ni mucho menos, pareja.
 
Anular nuestra individualidad no nos convierte en mejores progenitores, sino en sombras de lo que fuimos que difícilmente ofrecerán a sus hij@s una imagen sana e integral de lo que supone la familia en la vida de una persona.
 
En la maternidad/paternidad el lema de "la naranja entera" también es aplicable.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Agenda final de curso

Termina Mayo, el curso escolar de acerca a su fin, y me doy a mi misma tironcillos de orejas por no tener esto más actualizado. Los compromisos se amontonan y apenas saco tiempo para escribir... unos diitas más y volveréis a tenerme entre vosotr@s, lo prometo :)
 
Mientras vuelvo a ponerme al día, actualizar la agenda, añadir nuevas entradas y alguna que otra reflexión que "o sale o revienta" (jejejeje), un aviso: esta vez para LAS MAMIS Y PAPIS DEL CEI MONKEY: El calendario ya está cerrado con las temáticas de las dos últimas sesiones de la escuela de este curso 2012-2013. Por amplia petición popular, el 3 de junio abordaremos el´"Cómo fomentar el lenguaje oral" y el lunes 17 nuestra última sesión tratará sobre los tan temidos "Bocados, pellizcos..." La hora, como siempre, las 18:00 (intentad sed puntuales y llamad directamente al comedor para acceder al centro... con el buen tiempo l@s peques estarán disfrutando del patio con las seños y las aulas están vacías.
 
La verdad es que, mirando para atrás, ha sido un curso intensísimo en el que hemos abordado multitud de temas... !espero que no se nos haya quedado nada de vuestro interés en el tintero! De todos modos, si tenéis alguna otra consulta que realizar, ya sabéis que estoy disponible para tutorías personalizadas. Consultad con la dirección del centro los horarios disponibles.
 
Por el momento eso es todo... pero volveré ;). Hasta entonces, un fuerte abrazo.

martes, 30 de abril de 2013

"El silencio de los baberos"

El domingo por la mañana asistí, como en casa tenemos por costumbre, a una representación teatral infantil. En esta ocasión la obra elegida era "Cascarón de Huevo", de Títeres Caracartón. A mi peque le fascina acudir a representaciones artísticas de todo tipo (teatro, conciertos, danza... !casi todo le embelesa!) y yo es algo que disfruto sobremanera, posiblemente porque ese gusto lo compartimos y las pasiones compartidas son muy bien vividas.

Imaginadnos inmersos en el ritual habitual que tanto le fascina: los nervios previos a la apertura de puertas, las entradas preparadas que por supuesto quiere entregar él, acomodarnos y disfrutar de las vistas desde nuestros asientos, suponer qué ocurrirá e ir descontando minutos.

Pasada la hora prevista para el comienzo surge una ligera impaciencia, un "mami, no empiesaaaaa" y, finalmente, la magia se hace: la obra se presenta, las luces se apagan, y yo percibo como su disfrute se incrementa hasta límites insospechados. Una delicia, sin duda alguna... y eso que la función aún ni ha comenzado.

"Con música y sin palabras". Así la describió la artista poco antes de posicionarse junto a sus títeres e iniciar la escenificación de una historia realmente bella por su sencillez, dulzura y valores asociados. Una obra para peques que cualquier mayor puede disfrutar con sólo dejarse llevar por el argumento. Siempre y cuando entienda, eso sí, qué significa SIN MÚSICA Y SIN PALABRAS.

Hagamos un sencillo ejercicio mental. Imaginémonos ubicados en la cuarta fila del Teatro de la Maestranza. Representación de "El lago de los cisnes" de la mano de una famosa compañía. El público deslumbrado, casi sin aliento, contempla a l@s artistas dando lo mejor de sí mism@s en una indescriptible muestra de ARTE con mayúsculas. Es entonces cuando, el señor de la tercera fila, cuarta butaca comenzando por la izquierda, ilustra a su señora esposa: "Mira cariño mío, ¿ves? es un cisne.... ooohhhhh.... !qué bonito que es el cisne! Vamos a decirle con la manita... !CIIIIISSSSSNEEEEE!" -lo único que suena en la sala, los usuarios del resto de las butacas se revuelven algo contrariados-. Pero no queda ahí la cosa... su mujer, docta en la materia, puntualiza "Sí, sí... mira... que carita ponen... eso es porque está triste... y ahora se miran enamorados... ¿ves, churrita mía? ¿Ves cómo se quieren? Es que se quieren mucho... ¿les pedimos que se den un besito de amor? !BESITO DE AMORRRR... BESITO DE AMORRRRR... BESITO DE AMORRRR!".
El resto de la sala permanece en silencio mientras la orquesta suena como puede... y los bailarines hacen el esfuerzo de no perder el hilo de lo que iban haciendo. Así no una, ni dos, ni tres veces... TODA LA OBRA.

No sé por qué, tengo el total convencimiento de que el señor que se empeñó en describirle a su hija de -me juego el brazo sin temor a perderlo- 3 años y pico hasta el último estornudo del pollito protagonista de "Cascarón de huevo" se hubiese cuidado muy mucho de dar el mismo espectáculo durante "El lago de los cisnes". Y yo me pregunto ¿por qué?.

- ¿Qué parte de "Con música y sin palabras" no entendemos? ¿Presuponemos que el motivo por el que una obra carece de texto es por comodidad de quien la escribió o somos capaces de vivir -y enseñar a vivir a nuestros hijos- la obra de arte en el formato en el que está, dejando margen a que el autor/autores (as) nos inunde y sorprenda y a que nuestros hij@s se dejen inundar y sorprender?

- ¿Por qué tratamos a nuestr@s peques como si necesitasen explicación de todo y para todo? ¿Tan listos nos creemos que si no damos la respuesta antes incluso de que les surja la pregunta y traten de hallarla tenemos el convencimiento de que "ese hondo vacío" se alojará para siempre en sus "insignificantes existencias"?

- ¿Por qué nos cuesta tanto "dejarles ser": pensar, sentir, experimentar "en blanco", extraer sus propias conclusiones, obtener sus particulares explicaciones? ¿Cómo queremos, en unos años, contar con adultos críticos, plenos, creativos y capaces si los lastramos con nuestras visiones limitadas, explicaciones limitadas y manidas, vivencias de progenitores-cebolleta y "recetas mágicas" para seguir siendo "más de lo mismo por los siglos de los siglos"?

- ¿Por qué nos cuesta tanto bregar con los silencios ajenos, o al menos no aceptar que nos inquietan porque no sabemos gestionar el vacío interior que provocan los propios?

Esos fueron mis "¿por qués?" durante los cinco primeros minutos de obra. Mi hijo, de 3 años recién cumplidos, no me dijo qué pensó, pero dado que el buen señor estaba sentado justo detrás de nosotros se limitó a girar la cabeza varias veces y a mirarlo como quien mira al compañero de butaca que está "dando el cante" en plena "apoteosis de Chaikovski". Afortunadamente, la obra supo eclipsar los comentarios, que por cierto no cesaron ni un minuto, y pudimos disfrutarla al máximo, porque realmente la elección de la música como hilo conductor de la historia no podría haber sido más acertada.

Pero aquí me quedo yo, cual Iker Jiménez educativa, dándole vueltas a aquellas frases, aclaraciones, indicaciones... ¿No se cansaba aquel buen señor?¿No se le ocurrió ni por un segundo pensar que molestaba al resto de los usuarios y menospreciaba el trabajo de la artista? ¿De veras le sorprendía que su hija no estuviese disfrutando de la obra y le pidiera insistentemente irse? ¿Aquella niña se enteró de algo aparte de que las ranas hacían croac croac y que por lo visto todos los cerditos son amigos de Peppa Pig -cosa que, por otro lado, buen hombre de mis amores, no es verdad... y su hija de tonta ni tiene un pelo-?

Muy al margen de todo esto, mis frecuentes visitas a las actividades de ocio infantil, que los papis y mamis que me conocen saben que recomiendo encarecidamente -cuentacuentos, teatro, exposiciones y un largo etcétera de experiencias vitales enriquecedoras- me hacen cuestionarme si nos planteamos una educación artístico-emocional-vivencial para nuestros hijos y el por qué o para qué hacemos ciertas cosas: si tiene sentido obligar a un niño/a a leer, o a permanecer en el cuentacuentos cuando ya no desea estar y tan sólo molesta a otros peques, papis y mamis... o a tener que ver una obra de teatro, por muy estupenda que sea, de la cual no se está enterando porque nosotros mismos "se la estamos destripando viva".

Pero de todo esto, quizás por lo muchísimo que tengo que hablar, seguiré escribiendo otro día. Mientras tanto, me interesa conocer vuestras opiniones. !Buenas noches a tod@s!.





PD: Preciosa obra. Muchas felicidades a la compañía!!!

martes, 16 de abril de 2013

Otro modo de educar es posible...

 
... y no, no pienso entrar en el debate sobre Crianza que la semana pasada emitió "La 2" (podéis visualizarlo aquí y extraer vuestras propias conclusiones). Y eso que he estado tentada. Me me basta y sobra con saber que OTRO MODO DE EDUCAR ES POSIBLE aunque no lleve etiquetas, porque somos tan de etiquetar, clasificar y encasillar que nos perdemos en los detalles y olvidamos lo importante.
 
¿En qué consiste la Crianza con Apego? Creo que es más sencillo determinar en aquello que no es y, con todo y con eso, leyendo y releyendo el término, no le veo sentido alguno a calificarla de ningún modo, o adscribirse a ella como quien se hace de un equipo de fútbol. No porque no lo tenga, sino porque entre tanta reflexión, conseguimos que se pierda lo mejor de su esencia (y es una pena).
 
Otro modo de hacerlo es posible. Tan "Natural" como que sale de dentro, con sus días buenos y malos, con las prácticas que decidimos adoptar y aquellas a las que, por no querer o poder, no nos adscribimos. Un modo de vivir la maternidad/paternidad desde el sentir, el disfrute pleno y la consciencia, sin más vueltas ni justificaciones. Una crianza "tan Natural, tan Natural"... que no necesita nombre alguno.
 
 
Otro modo de educar es posible
 



miércoles, 27 de marzo de 2013

Tele-asesora... jejejeje

 
Uno de los principales problemas con el que nos encontramos las mamis y los papis cuando queremos acudir a charlas, talleres, etc. es la falta de tiempo propio. Nos hablan de conciliación, pero a la hora de la verdad, conciliar, conciliar...no se concilia. Como mucho, se sacrifica (con gusto en la mayor parte de los casos, claro está). Las prioridades están claras. Pero ¿por qué tenemos que elegir?
 
Consciente y vividora en primera persona de esta situación, ofrezco a las familias que puedan necesitarlo la posibilidad de realizar tanto las asesorías como las escuelas de familia en su propio domicilio: con un grupito de mamis y papis con el que se sientan cómodos trabajando, y con la tranquilidad de que los peques juegan o hacen los deberes en el cuarto de al lado y no hay que salir corriendo a "apagar fuegos" a ninguna parte.
 
Si es vuestro caso, si siempre habéis dicho "quisiera asistir pero..." y al final nunca cuadra la agenda... escribidme y organizamos algo a vuestra medida. Y si queréis probar qué tal la experiencia, ahora tenéis la oportunidad de hacerlo:  hasta mediados del mes que viene Andalucía para Niños sortea una sesión presencial de Escuela de Familias a realizar antes del 30 de junio, en la que podréis invitar hasta un máximo de 5 familias y elegir el tema principal a abordar...
 
 
!Y no os olvidéis de los requisitos de participación, pues sólo quienes cumplan todos tendrán participación para el sorteo! ;)




lunes, 18 de marzo de 2013

Marzo... Marzo...¿ya estamos en Marzo?

... y este mes soy yo como el conejito de Alicia... tarde a todas partes... jejeje. La verdad es que está siendo un comienzo de año intenso a nivel laboral, ¿para qué quejarnos?
 
Pero tengo el blog abandonado y eso no puede ser. Para finales de semana prometo entrada nueva, es mi propósito de madrugada de domingo-a-lunes... ;). Mientras tanto, recordaros que tenemos un par de citas antes de marcharnos de vacaciones (bueno... para quien tenga de eso... :P).
 
Mañana Lunes 18 (bueno... hoy lunes 18) estaré en Monkey con el taller sobre Cuentos Infantiles: Cómo elegirlos, contarlos... !y disfrutarlos!. Papis y mamis del centro, ya sabéis: 18 horas, !vergüenzas fuera!: Hablar, hablaremos y teorizaremos sobre lo humano y lo divino, pero como el movimiento se demuestra andando... no os digo más ;).
 
Y el Martes 19 -Felicidades adelantadas a todos los papis, abuelos -papis por tanto-, josés, pepes, josefas, pepas y derivados- abordaremos el Juego Simbólico (¿ein?¿qué es eso???!Pues consiste en algo así como pasearse por la casa haciendo ninoninoniiiii cual ambulancia, entablillar al gato y preparar un consomé de plastilina al perro...jejeje). Será en La Gatita Lulú, a las 17 horas (llamad para reservar, no sea que os quedéis compuest@s y sin charla... :P)
 
Y como espero volver a escribir pronto, por el momento esto es todo amig@s.
!Buen comienzo de semana!

lunes, 18 de febrero de 2013

Colaboración con Andalucía para Niños

 
!Bueno!, pues esta entrada es para anunciar "de forma oficial" algo que posiblemente muchos, amigos y amigas, ya conocéis: mi colaboración con el portal de ocio familiar "Andalucía Para Niños".
 
De ahora en adelante, allí también podréis encontrarme, en el apartado de "Consejos", realizando labores de asesoría y recomendándoos material que pueda resultaros de interés para vuestra labor como papis y mamis.
 
 
!Gracias a Andalucía Para Niños por contar conmigo
para esta estupenda iniciativa!
 
 
!Si no conocéis "Andalucía para niños" ya estáis tardando!: propuestas de ocio familiar en las diferentes provincias, así como interesantísimas promociones, concursos y descuentos con su carnet de socio. !!!Ya ni recuerdo cuando me saqué el nuestro, en esta casa nos apuntamos a un bombardeo!!! jejeje.




Os espero, familias andaluzas, en nuestro portal de ocio de referencia. 

!Un abrazo a todas y gracias por estar ahí!



jueves, 14 de febrero de 2013

El barquito de cáscara de nuez

 
¿Alguna vez os habéis planteado cómo ve el mundo un niño? "Yo fui niñ@", me diréis. "Recuerdo tal, recuerdo cual, recuerdo bastante, no recuerdo casi nada". Pero, por mucho que rememoremos mentalmente, la sensación de ser niño, esa vivencia, ha quedado soterrada bajo muchas otras posteriores. De cuando en cuando, una sensación: asociada a un olor o a un sabor (la colonia que usaba la abuela, los caramelos rellenos de piñones).  Podemos concluir, más o menos intelectualmente, el cómo fue nuestra infancia. Y poco más. Una vez abandonado el País de Nunca Jamás, los adultos no volvemos. Lo rozamos, lo intuimos: al trabajar con peques, al ser padres/madres, ante una de esas sensaciones de las que antes os hablaba... Se trata de un Universo paralelo en el que no podemos entrar. ¿O será que no probamos a hacerlo?
 
Barquitos de cáscara de nuez, así visualizo yo a los niños cuando un problema, cambio o conflicto se cierne sobre la familia. Pequeños, frágiles y valientes mosquitos (como dice la canción) que han sido colocados ahí por decisión adulta y que navegan felices y confiados a pesar de su vulnerabilidad evidente en el mundo de los mayores: normas de comportamiento, reglas de funcionamiento, compromisos familiares, actividades extraescolares, viajes, rupturas, partidas, ajustados horarios y, en definitiva, un sinfín de oleajes que sortean con una habilidad espectacular en la mayor parte de las ocasiones. En situaciones más extremas la literatura habla de resiliencia -¿Quién de nosotr@s no puede considerarse un superviviente a sus circunstancias?-. En el día a día, basta observar durante un largo rato a un niñ@ para comprobar que, con la frescura y alegría con la que afrontan las cosas, hasta en los momentos más nublados cabe la posibilidad de que salga el sol.
 
Pero no nos engañemos: que nuestros pequeños mosquitos nos salgan valientes, arrojados, confiados, no nos da derecho alguno a traspasar las fronteras e "ir más allá" en nuestra increible habilidad de adultos de "tensar las cuerdas" de la vida bajo la excusa de que "es pequeñ@ y no se entera", "no tiene edad para decidir" o "eso es cosa de mayores". Desde el momento en el que un miembro se incorpora a la familia debemos hablar -y pensar- bajo la consideración de un miembro más: por congruencia y respeto -en primera instancia-- Por ahorrarnos problemas si queremos verlo desde el punto de vista egoísta.
 
Entienden. Y mucho. Tienen opiniones, preferencias, gustos y disgustos. Cualquier cosa -cualquiera!!!- puede ser explicada a un niño: para que sea comprendida según su edad y capacidades, pero, sobre todo, para transmitir a nuestra pequeña personita que como tal lo valoramos y que no se encuentra al margen de todo lo que sucede en su familia. Su micromundo de hoy le dará pautas de vida para el macromundo del mañana: un niño informado, tomado en consideración, acostumbrado desde pequeño a tomar decisiones -por muy nimias que puedan parecernos a los adultos- y llevar en compañía (que no bajo imposición) el rumbo de su vida será un adulto crítico que busque información, que no se deje llevar con facilidad, que sabe lo que quiere y no espera a que alguien se lo ponga por delante. Será el adulto que más quisiéramos muchos aunque, no nos demos por perdidos... porque no hay "mejor excusa" para mejorar como persona que tener bajo tu responsabilidad la educación de otra.
 
Barquitos de cáscara de nuez que aún no conocen el mundo ni la mayor parte de sus reglas de funcionamiento. Que se sienten vulnerables y a merced de la tormenta, y por eso (o aún a pesar de eso) confían en sus padres, abuelos y adultos cercanos para que les guién en su camino. Que precisan sentir que, pase lo que pase, se ponga lo fea que se ponga la cosa, SEGUIRÁN SIENDO PROTEGIDOS, RESGUARDADOS, CUIDADOS. ¿Lo visualizáis? ¿Podéis leer estas últimas líneas y colocaros, aunque sea por un instante en ese lugar?. Bien. Mantened esa sensación en mente y a partir de ella, haceros las siguientes preguntas:
 
 
- ¿Cómo necesitáis que vuestros padres actúen ante la muerte de vuestro ser más querido? ¿Qué os hace falta saber y qué no queréis que os cuenten?
- Pilláis a mamá vomitando en el baño. Lleva así toda una semana. Siempre que va al médico vuelve malita ¿Cómo os sentís y qué os hace falta en ese momento?
- La familia se traslada por cuestiones laborales a otra ciudad ¿cómo os sentís y qué os hace falta?
- A la hora de decidir en qué consistirá la agenda familiar del día/semana... ¿qué pediríais?
- Papá y mamá no se hablan. De repente, viven en casas separadas. Cuando vamos al cine mamá siempre invita a un amigo que no sabéis muy bien quién es ¿Cómo os hace sentir eso?¿Qué les pediríais?
 
 
La lista podría crecer. Como casi siempre, todo puede simplificarse en unas pocas conclusiones. Cuando no perdemos de vista quiénes son, en qué situación están y cómo necesitaríamos que nuestro entorno respondiense para dar lo mejor de  nosotros mismos, las respuestas a "qué hacer cuando..." vienen casi solas. 
 
No olvidemos el papel que un día nos comprometimos a jugar en la vida de otra persona:
No somos los capitanes de sus barcos. Pero sí la vela mayor que acompaña su rumbo.



domingo, 10 de febrero de 2013

Servicios a centros educativos


ASESORIA ESCOLAR.

Basándome en mi formación y experiencia profesional ofrezco un servicio de evaluación y seguimiento periódicos en centros educativos –formales o no-. Los aspectos que
contemplo en este ámbito son, entre otros: valoración del alumnado, adecuación psicopedagógica de los espacios y materiales, evaluación de la dinámica del aula y sus interacciones, propuestas de mejora educativa…
Gracias a estas iniciativas es posible realizar un control por parte de la dirección de los progresos del centro como organización, así como recibir información y pautas concretas destinadas al perfeccionamiento continuo de las instalaciones, el profesorado y su labor docente, ofreciendo a los usuarios la mayor garantía de calidad posible.
 
 
SELECCIÓN DE PERSONAL.

- Asesoramiento en procesos de contratación de personal cuidador/docente.
-  Propuestas de candidatos/as seleccionados específicamente para el perfil vacante.

Para tratar con niños, para cuidar a niños, para enseñar, hace falta bastante más que un ejemplar perfil curricular. Los adultos del mañana precisan de unas adecuadas 
figuras de referencia que integren en su persona competencias conceptuales, instrumentales y, cómo no, personales. Basándome en mi experiencia en el sector educativo y la selección de personal docente, asesoro a los centros que deseen realizar nuevas incorporaciones en torno a los perfiles más adecuados para ofrecer un servicio de calidad técnica, pero sobre todo, humana, a sus usuarios.
 

GESTIÓN DEL CLIMA ORGANIZACIONAL.

Resolución de conflictos laborales, reorientación y reciclaje profesional, escuela de docentes, dinámicas grupales y de mejora del clima laboral del centro.
 
"Lo que se vive dentro, se respira fuera".
 
Fruto del trabajo y contacto continuo, el estrés que en ocasiones supone la actividad docente y las altas exigencias, no es inusual la aparición de conflictos en el seno de la organización que pueden degenerar, si no son detectados y abordados adecuadamente, en malestar, desinterés y disminución del rendimiento y satisfacción de los empleados/as. "Mimar" este tipo de detalles marca la diferencia y queda reflejado en el funcionamiento, la coordinación del equipo docente y, cómo no, la satisfacción de madres, padres y alumnos.

FORMACIÓN.
 
Tanto para recién titulados como para profesionales con experiencia ofrezco este servicio destinado a mejorar sus aptitudes y actitudes de cara a acceder al mercado laboral o reciclarse. El enfoque que realizo de este tipo de cuestiones es eminentemente práctico, destinado a potenciar las cualidades que han de hacer, de una generación de titulados sobradamente cualificados, otra de profesionales realmente competentes, que disfrutan de su vocación y contribuyan con su trabajo al desarrollo sano y justo de los adultos del mañana.


ESCUELA DE FAMILIA.

Destinada a ofrecer orientación en torno a pautas educativas, modificación de dinámicas familiares poco satisfactorias y otras cuestiones que nos resultan de especial interés a los padres y madres (desarrollo psicosexual, estilos de crianza, comunicación familiar, prevención de drogodependencias y trastornos de la alimentación, uso adecuado de las TIC, etc.). La metodología empleada para ello es de carácter participativo, a fin de evitar las tediosas "charlas teóricas" y ajustar el desarrollo de las mismas a las necesidades de las familias participantes.

De cara a favorecer la conciliación de esta actividad con la vida familiar, el Departamento de Actividades de Andalucía para niños ofrece, para los centros usuarios interesados en él, un servicio de monitor/es que realizarán de talleres y actividades con los niños/as acompañantes paralelamente a la celebración de la escuela.
 
 
Para más información:
 
http://es.linkedin.com/pub/carmen-allepuz-osuna/3a/a5a/718
 
633 84 26 85
 
 

Servicios a la Familia

ASESORIA FAMILIAR.

Pensada especialmente para aquellas familias que desean recibir asesoramiento especializado en torno a las inquietudes y circunstancias que les surgen durante su desempeño como agentes de educación y crianza.

Si no dispones de una Escuela de Madres y Padres cerca o precisas de atención personalizada, puedo ayudarte a encontrar el camino adecuado para resolver cualquier tipo de cuestión que te inquiete conforme a los principios de la crianza respetuosa/con apego.
 

ESCUELA DE FAMILIA.

La Escuela de Familia se centra en ofrecer orientación en torno a pautas educativas, modificación de dinámicas familiares poco satisfactorias y otras cuestiones que nos resultan de especial interés a los padres y madres (desarrollo psicosexual, estilos de crianza, comunicación familiar, prevención de drogodependencias y trastornos de la alimentación, uso adecuado de las TIC, etc.)
Podéis solicitar la realización de la Escuela tanto en espacios "convencionales" como en pequeños grupos en vuestro propio domicilio, ajustando los contenidos de la misma a los aspectos o puntos que más os interesen.

De cara a favorecer la conciliación de esta actividad con la vida familiar, el Departamento de Actividades de Andalucía para Niños (
http://www.andaluciaparaniños.com/) ofrece, para los usuarios interesados en él, un servicio de monitor/es que realizarán de talleres y juegos con los niños/as acompañantes paralelamente a la celebración de la escuela.
 

GRUPOS DE FAMILIA.

En los grupos de padres y madres encontraréis un espacio de apertura y reunión donde podréis intercambiar de manera libre dudas, sugerencias, estrategias de crianza, etc. En un ambiente de confianza y respeto mi papel es el de asesora/ mediadora, ayundándoos a tomar vuestras propias decisiones, crear redes de apoyo y, por qué no decirlo, creciendo con
vosotr@s como sólo en este tipo de entornos de puede crecer.
Para poder responder a vuestras circunstancias personales gracias a Andalucía Para Niños podéis optar a solicitar servicio paralelo de ludoteca/aula búho para que toda la familia pueda disfrutar de estos momentos de encuentro.
 
 
SELECCIÓN DE PERSONAL.
 
Confiar el cuidado/enseñanza de nuestros hijos/as a profesionales a domicilio es una cuestión delicada y de suma importancia. No en vano serán personas que constituirán una figura de referencia para ell@s y con las cuales puede que lleguen a compartir bastantes horas a la semana. Precisamente por ello y basándome en mi experiencia en la selección de profesores particulares y evaluación de personal docente ofrezco a aquellos padres o madres que lo deseen la posibilidad de recibir asesoramiento especializado en el proceso de contratación. En caso de que lo prefieran, es posible que la selección se realice en su totalidad desde Andalucía para Niños, entidad con la cual colaboro y a la que asesoro de forma continua en la creación y gestión de su propia bolsa de empleo para profesionales del sector.
 
 
Para más información:
 
http://es.linkedin.com/pub/carmen-allepuz-osuna/3a/a5a/718
 
633 84 26 85
 
 
 

viernes, 8 de febrero de 2013

Sobre mí

 
Mi nombre es Carmen, tengo 32 años y soy mamá de un peque de casi 3. También licenciada en psicología, máster en sexología (terapia sexual, de pareja y ed.sexual) y recursos humanos, experta en e-learning, formadora de formadores... Me he especializado en educación a lo largo de tooodos estos años desde que finalicé mi formación universitaria, tanto desde el punto de vista teórico como desde la práctica: en consulta, en grupos de estudio, como asesora personal/educativa, ponente y docente con diversos colectivos...
 
Pero sobre todo, soy mamá.
 
Hoy en día parece que para muchas mujeres supone un temor el que su aspecto "más animal" (el más biológico y menos racional, el de la maternidad) eclipse su posición como miembros "activos y útiles" de la sociedad: el de mujeres independientes y trabajadoras. En parte lo comprendo. Por un lado porque han sido muchos los años de lucha y revindicación para colocarnos donde estamos (!y los que quedan!) y persiste la sensación de que no se puede bajar la guardia- sensación por otra parte fudamentada, no lo discuto. Por la otra, porque "ser mamá", con mucho de lo que ello implica en ocasiones (trabajo doméstico, labores de atención y cuidado) no está económicamente recompensado. Y todo lo que el sistema productivo decida no abonar, parece como si no existiese o tuviese valor. Afortunadamente este último punto parece que va progresando hacia el cambio, en ello estamos y a ello una pretende contribuir. Pero ¿qué queréis que os diga?: para mí ser mamá es lo mejor que me ha pasado en el mundo, y eso no hay título que lo iguale. Quizás por eso, junto a todo mi currículum, primo lo fundamental:
 
En el momento en el que me convertí en madre, dudé. Y cuestioné casi todo lo aprendido, y desterré libros, y folios de apuntes. Eliminé las cosas "que me chirriaban" y las sustituí por nuevas lecturas, enfoques y prácticas. Y poco a poco, sigo en ello, el mejor maestro que he tenido me enseñó -y me enseña- que es posible hacer de mis dos profesiones una sóla: sin complejos ni conflictos. Porque sólo quien es mami (o papi) comprende el abismo tan tremendo que existe a veces entre lo que un experto "estudiado" te cuenta y lo que la realidad de la maternidad te muestra.
 
Aquí estoy yo, por tanto, para ofrecer mi contribución al mundo. Para enseñar lo que aprendí y voy aprendiendo a quien pueda servirle. Y para continuar creciendo, porque este trabajo, el de la vida, no se termina hasta el momento en que te mueres.
 
 
Binevenid@s.